A principios del siglo XX, cuando Argentina se encontraba entre los siete países más importantes del mundo, empresas de Europa buscaban instalarse en los mejores lugares de la Ciudad de Buenos Aires.
En el año 1905, una empresa de origen suizo, dedicada a la industria del calzado, comienza la construcción de sus lujosas oficinas en la Argentina, concluyendo las mismas en el año 1912, donde premació hasta el año 1974, época convulsionada en nuestro país, donde muchas de las compañias extranjeras abandondan estas tierras.
El edificio se convierte entonces en un referente indiscutido de talleres de relojería y joyería.
En el año 2002, comienza el reciclado total del edificio, recuperando el esplendor de hace un siglo, convirtiendose en Tribeca Buenos Aires Apart, un lugar con instalaciones de última generación para brindar mayor confort y servicio envuelto en un escenario que combina historia e innovación.